Son muchos los hijos de Dios que están orando por su cónyuge y se preguntan por qué no reciben respuesta, y realmente Dios está interesado en que cada hijo suyo no esté solo “porque mejor son dos que uno”.Cuando Dios en su proceso de creación observó que había solo una cosa que no era buena y esa era la soledad del hombre, lo hizo caer en sueño y tomó una de sus costillas y formó a la mujer, y la trajo al hombre.
Primer elemento: lo que no es bueno es malo, por ende es malo que el hombre de Dios esté solo, ahora el hombre en su dependencia de Dios no pudo hacer nada, no tenia elementos de la creación, no podía por si solo resolver su problema, la soledad.
El matrimonio fue creado por Dios con objetivos muy específicos:
- Compañerismo
- Procreación
- Placer sexual
- Prevenir de la fornicación
- Procreación
Podemos decir que estos objetivos se cumplen cuando recibimos nuestro cónyuge del creador y no como producto de nuestras propios esfuerzos o estrategias.
La clave para obtener la pareja es: “Busca primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura”
El segundo elemento es que el cónyuge es un regalo, pero Dios no va a dar a una persona que no esté preparada para recibir un regalo y menos tratándose de un hijo suyo, todos queremos para nuestros hijos lo mejor, así mismo el Padre celestial escoge y nos da lo mejor en su tiempo, entonces es válido preguntarnos ¿acaso estamos preparados para recibir este regalo?, si ya lo tiene, entonces lo estás valorando y cuidando debidamente; para aquellos que todavía no lo han recibido le invitamos a revisar su motivaciones y su andar en general pero además les damos algunos elementos que pueden estar entorpeciendo que la respuesta llegue :
- Motivaciones egoístas (deseos, sueños, atracciones, intereses)
- Expectativas altas (nivel económico, social, espiritual)
- Expresiones egocéntricas ( auto elogio, auto satisfacción, amor propio, auto estima)
- Falta de entendimiento y discernimiento (voluntad y plan de Dios)
- Falta de identidad (creyendo mentiras)
- Falta de perdón ( juicio a padres o a anteriores enamorados)
- Actitud altiva y tirana (endiosamiento)
- Rechazo a la autoridad (autoridad de Dios o del futuro esposo)
- Miedo al fracaso, a las responsabilidades.
- Desconocimiento (no saber el lugar del matrimonio, sus propósitos, haber recibido malos ejemplos)
- Posiciones establecidas (votos, pensamientos, normas)
¿ESTAS PREPARADO PARA EL GRAN REGALO?
“Quien halla esposa, halla el bien y la benevolencia de Jehová”
Manuel Cobarrubias, La Habana, Cuba (parte del Seminario para Solteros)






